
Si nunca contrataste a una catsitter, seguro estás pensando: «Yo no necesito una catsitter, cada vez que viajo, al gato me lo cuida mi mamá, el vecino, una amiga…«. O tal vez pienses esto: «Mi gato no necesita que lo cuide nadie, le dejo suficiente agua y comida cuando me voy de viaje y listo». Si te identificaste con alguna de esas frases, esta nota es para ti.
Tal vez no te hayas detenido a pensarlo, pero los gatos son seres emocionales. Son muy sensibles a los cambios en el entorno y se estresan ante los cambios de rutina. El hecho de que los gatos sean seres solitarios por naturaleza no significa que podamos simplemente dejarlos solos y «que se arreglen». Por ejemplo, en España es ilegal dejar un gato solo durante más de 48 horas. Es sabido que algunos gatos sufren de angustia por separación, y ni qué hablar de la ansiedad y el aburrimiento que experimentan ante la falta de estímulos, lo cual puede desencadenar desde conductas no deseadas hasta trastornos físicos o emocionales. Ahora que entiendes por qué tu gato SÍ necesita atención, es importante que tenga la atención que requiere como individuo, porque a pesar de que el dicho dice «de noche todos los gatos son pardos», la realidad es que no hay dos gatos iguales.
Así que aquí van 5 motivos por los cuales deberías pensar en una catsitter profesional la próxima vez que viajes:
MOTIVO 1: Minimizar el estrés de tu gato. Tu gato recibirá todos los cuidados que necesita en la comodidad de su espacio, donde ya se siente seguro y protegido. Por lo general, los gatos prefieren permanecer en su territorio y una catsitter puede ayudar a que además mantenga sus rutinas, por ejemplo, de horarios de alimentación, cepillado y juegos.
MOTIVO 2: Una catsitter profesional entiende el lenguaje sensorial y corporal felino. Tal vez hayas visto en redes sociales esos videos «virales» de personas que fueron a cuidar al gato de un amigo y terminaron con rasguños hasta en el alma. Es probable que esas personas, además de no haber entablado un mínimo nivel de vínculo con el felino, no entendieran las señales de estrés del gato, o tal vez esas personas tambi´en eran tutoras de gatos y llegaron a esa casa con olor a otros gatos y ¡bam! Desde el punto de vista del michi, un extraño está entrando en su territorio ¡y con OLOR A OTROS GATOS! Probablemente esta sea la peor forma de insultar a un gato. Una catsitter profesional sabe cómo evitar este tipo de situaciones para no estresar aún más al gato (¡y salir ilesa!)
MOTIVO 3: Una catsitter profesional reconoce las sutiles señales de dolor o malestar en los gatos. Los gatos son seres bastante crípticos y como en la naturaleza no son solo depredadores sino también presa, están biológicamente diseñados para ocultar sus síntomas cuando algo no anda bien. Mostrar debilidad en la naturaleza equivale a convertirse en el almuerzo de alguien, por eso es que por lo general cuando notamos que nuestro gato no se siente bien, es probable que haya estado sintiéndose mal durante un tiempo. Las señales de dolor o malestar de un gato pueden pasar desapercibidas para el vecino o tu amiga, pero no para una catsitter profesional.
MOTIVO 4: Una catsitter profesional puede reconocer y prevenir situaciones potencialmente peligrosas para tu gato. Chocolates, juguetes y gomitas para el pelo sin guardar son algunas de las cosas que el ojo entrenado de una catsitter profesional puede detectar como posibles peligros para tu gato, y que seguramente pasarían desapercibidos a otras personas que, aunque tengas las mejores intenciones, no son expertas en gatos.
MOTIVO 5: Te quedarás tranquila sabiendo que tu gato está en manos de una profesional. Los beneficios no son solo para tu gato, sino también para ti ya que pod´rás disfrutar de tu viaje sabiendo que tu gato está seguro. Hay muchas historias de gatos que se escapan de casa cuando quedan al cuidado de alguien que sin querer deja una puerta o una ventana abierta. ¡Lo barato a veces sale MUY caro!
Una catsitter profesional puede adaptar sus servicios tanto a tus preferencias como a las necesidades de tu gato para la tranquilidad y el bienestar de toda la familia multiespecie.
Y ahora que sabes todo esto, ¿a quién vas a confiarle el bienestar de tu gato la próxima vez que viajes?
