Gatos Indoor vs Outdoor: Por qué tu gato debe quedarse en casa

Hoy quiero hablarte de un tema de debate muy habitual, que es si es mejor que el gato sea indoor o dejarlo salir. Hay muchas opiniones encontradas al respecto, pero te voy a dar la mía no solo personal sino profesional de por qué el gato debe ser indoor, y por qué cuando dejas salir a tu gato expones no solo a tu gato a peligros sino que se crea un efecto dominó en el que afectas negativamente a tus vecinos, a sus animales, a otras personas que ni conoces e incluso a la vida salvaje.  Cuando hablo de gatos “indoor” me refiero a gatos que no salen de su casa (si un gato sale al jardín o patio de su casa pero NO a la calle, sigue siendo indoor). “Outdoor” son gatos que además de su vivienda, tienen acceso a la calle.

Los defensores de la vida outdoor alegan que los gatos “necesitan ser libres, salir a pasear” y por eso prefieren dejarles hacer “vida de gato”. Te lo digo sin anestesia: SON MITOS. Tener un gato indoor no es lo mismo que tener un gato encerrado. Si enriqueces su ambiente de la forma adecuada de modo que el gato pueda hacer todas sus conductas naturales, tu gato estará feliz y equilibrado. La calle no es el hábitat natural del gato. El gato doméstico Felis silvestris catus deriva del gato montés africano Felis silvestris lybica. En ningún libro vas a leer que el gato deriva de especies adaptadas a moverse entre el tráfico y los semáforos.

¿Sabías que los gatos outdoor tienen 50% menos de expectativa de vida?

Si tu gato sale a la calle, se expone a esto:

  • Riesgo de contraer enfermedades y parásitos.
  • Riesgo de lesiones o muerte por accidentes de tránsito.
  • Riesgo de ser atacado por otros animales (otros gatos, perros o depredadores salvajes).
  • Riesgo de ingerir sustancias tóxicas.
  • Riesgo de quedar atrapado, atorado o encerrado.
  • Riesgo de perderse (te hablo más de esto al final).
  • Riesgo de toparse con personas con malas intenciones que puedan hacerle daño, golpearlo, envenenarlo, etc.

Es importante crear consciencia de que además de estos peligros a los que tu gato se expone al salir, tu gato seguramente está creando conflicto e incomodidad a tus vecinos y a sus gatos, y en el peor de los casos, tu gato puede estar incluso costándoles tiempo y dinero. Te cuento algunos ejemplos.

Consecuencias negativas sobre otros animales y personas

  • Gatos que hacen sus necesidades en patios o jardines de vecinos y ensucian y dañan sus plantas. ¡Esos daños a la propiedad privada son TU responsabilidad!
  • Gatos que atacan a los gatos residentes o a otros animales de vecinos. Esto lo viví personalmente. Un gato vino a atacar al mío en mi patio. Mi gato terminó en la veterinaria con una infección por las heridas. Piénsalo…. mientras tú estás tranquila en casa tomando mate, algún vecino puede estar perdiendo tiempo de trabajo y pagando gastos veterinarios inesperados porque tú dejas salir a tu gato.
  • Gatos residentes que no se animan a salir a sus propios patios o jardines por miedo a tu gato y que desarrollan problemas de conducta por estrés, como por ejemplo, empezar a orinar fuera del arenero o agredir a otros animales de la casa o incluso a sus tutores. ¡Ese pobre vecino no tiene por qué lidiar con esto! Esto vale también para gatos de departamento que salen a deambular por los pasillos. El gato de tu vecino al sentir el olor de tu gato afuera, podría sentirse amenazado y orinar en la puerta.
  • Perros que enloquecen cuando ven gatos circulando por las medianeras. Si el gato se cae, lo que pase después no es culpa del perro (adivinaste: ¡Es tuya!)
  • Fauna nativa amenazada que termina siendo el almuerzo de tu gato.
  • Ese conductor que venía tranquilo con su vida y tuvo que frenar de golpe para no atropellar a tu gato y causó un accidente. O no pudo frenar y se quedó con un trauma y culpa para toda su vida.
  • También puede pasar que tu gato se extravíe y termine formando parte de colonias de gatos ferales o callejeros. Si tu gato no está castrado, esto puede ser catastrófico, ya que no solo contribuirá a la sobrepoblación de gatos callejeros, sino que además sumará más carga a los grupos de rescatistas o cuidadores de colonias, que necesitarán aún de más recursos. Más gatos implica más alimento, más castraciones, más vacunas, más búsquedas de hogares de tránsito o adopción. ¡Tu gato tiene casa! Entonces debería estar allí y comiendo el alimento que tú le compras, no causándoles dolores de cabeza a estas personas que de por sí ya están saturadas con animales que de verdad no tienen hogar y necesitan ayuda.

Ahora sí, te prometí al principio contarte algo más sobre los gatos perdidos.

En las últimas tres semanas no paré de atender consultas de comunicación con gatos perdidos, por lo que me parece fundamental abordar este tema porque claramente no hay conciencia sobre su importancia. En la mayoría de los casos, se trataba de gatos outdoor que un día salieron y no volvieron. Todos los tutores dicen lo mismo: “Siempre salía a la puerta y volvía”, “Nunca se iba más allá de la pared” o cosas por el estilo. Sepan que si su gato tiene acceso a patios, jardines o zonas que den al exterior, sin supervisión y sin catios, el hecho de que nunca se vaya no quiere decir que nunca va a pasar. Y si todavía no te convencí y seguís en la negación de que esto a vos no te va a pasar jamás, es mi deber contarte que el radio de un gato que sale a la calle puede llegar hasta 20 cuadras a la redonda.

Los animales se van por muchos motivos y en eso siempre hay un aprendizaje álmico y un mensaje para los tutores, pero de eso hablaremos otro día. Esas lecciones son muy duras y créanme que vivo en carne propia la angustia de los tutores cada vez que un gato no vuelve a su casa, sobre todo porque podría haberse evitado. Espero haber contribuido a crear un poco más de conciencia sobre este tema y empatía con los demás seres (humanos y animales) que sufren las consecuencias. No confundas libertad con irresponsabilidad. Cada vez que dejas salir a tu gato estás jugando a la ruleta rusa con su vida.

Deja un comentario