Nico y Yana: Aprendiendo de la energía de nuestros gatos

En 2023 tuve el privilegio de acompañar a una rescatista (vamos a llamarla «Natalia» para proteger su identidad) y a un gatito rescatado, Nico. Nico tenía de todo. Sufría de un cáncer muy agresivo en un ojo y problemas cardíacos. Había pasado por varios tránsitos y había sido rescatado de una situación de abandono, maltrato y negligencia. Su cuerpito estaba recibiendo todo tipo de terapias: cannabis medicinal como analgésico, Flores de Bach, antibióticos, suero por la dehidratación, y su rutina de tratamientos incluía una inyección intramuscular muy dolorosa. Habían intentado hacerle una cirugía pero no toleró la anestesia, hasta tuvo un paro cardíaco y revivió después de 20 minutos. No me sorprendí entonces cuando en sesión de comunicación, Nico dijo que a pesar de todo, él quería seguir viviendo, que aún tenía cosas para enseñar, en particular a Natalia. Pidió que simplemente lo acompañaran mientras él quisiera estar vivo. Un par de meses después de aquella sesión, su salud se había deteriorado mucho y Natalia pidió que le enviara reiki.

Si bien en las sesiones de reiki se trabaja sobre toda la energía del animal, a veces algunas zonas están más debilitadas y requieren de más atención, por lo cual antes de cada sesión, hago un escaneo de los chakras para darme una idea de cómo está fluyendo la energía en ese animal en ese momento. Los chakras son vórtices de energía en el cuerpo, cuya función es recibir, acumular, transformar y distribuir la energía. Al igual que nosotros, los animales tienen chakras principales, chakras menores y meridianos, que son las rutas que sigue la energía a través del cuerpo. Los chakras funcionan tanto en conjunto como independientemente, por lo que es posible, en cualquier momento, que algunos chakras estén trabajando mejor que otros.

Cuando le hice el escaneo de chakras a Nico, pasó algo insólito. Jamás había visto algo así. No había nada de energía circulando en ninguno de sus chakras, salvo el chakra corona. El chakra corona es el que está en la parte superior de la cabeza y es el centro energético asociado a la conexión con el espíritu. Dada la condición de Nico, eso solo podía significar una cosa: su cuerpito se estaba apagando, y su energía se estaba preparando para terminar el proceso de desencarnar. Y así fue. Nico se fue como él quería, cuando él lo quiso, en paz y rodeado de amor.

Cuatro días antes de que se cumpliera el año de la partida de Nico, llega «Yana» a mi consulta. Yana era una gatita de 14 años con problemas renales leves, pero lo que más le preocupaba a «Eva», su tutora, era que sus problemas articulares y su ataxia le estaban impidiendo a Yana saltar y moverse con normalidad. Empezamos a acompañarla con reiki para ayudarla con el dolor. En la primera sesión, supuse que el escaneo de chakras me iba a marcar un desequilibrio en el chakra raíz, que es el que rige la parte trasera del cuerpo. Para mi sorpresa, el desequilibrio de Yana no estaba energéticamente en el chakra raíz, sino ¡en la otra punta! En los chakras del tercer ojo y el chakra corona, que a nivel físico rigen el funcionamiento del cerebro. Eva me confirmó en sesiones posteriores que a Yana le habían diagnosticado un problema neurológico como causa de la ataxia, lo que aportó una explicación veterinaria a lo que ya habíamos detectado energéticamente. Con el correr de las sesiones de reiki, los chakras de Yana se fueron armonizando cada vez más, pero dado su problema neurológico, en todos los escaneos siempre aparecían en desequilibrio los chakras superiores. Este patrón se mantuvo durante 8 meses, hasta que un día, ¡tuve otro de esos momentos insólitos! Al medir los chakras, vi que todos los chakras de Yana estaban armonizados. ¡Todos! Incluso los chakras del tercer ojo y el corona. Me dio mucha alegría porque una partecita mía quería creer que Yana se iba a sanar. Pero seis días después, Eva me avisó que Yana había trascendido, en paz, pero de forma súbita. Me dijo que incluso unos minutos antes había comido y paseado por la casa. Y me quedé pensando…. en ese chakra corona, que se había activado de repente por primera vez en 8 meses. Y entonces entendí que para el momento de esa sesi´ón, Yana ya se estaba preparando para partir.

Me siento bendecida por estas enseñanzas que me dejaron Nico y Yana. El cuerpo habla, pero la energía susurra sus secretos. Igual que los gatos.

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